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Comentario sobre algunos problemas que pueden presentar los niños a partir de nuestra experiencia. Ricard y Mercé. |
Cuando viajamos a Ucrania a adoptar a nuestra hija Ànnia, nos llevamos un botiquín con bastantes de los medicamentos que nos recomendaseis (sobretodo Teresa, Miguel y Betty) y, por suerte, ni tuvimos que utilizar ninguno ni nosotros ni los niños. Pero olvidamos hacer caso de los consejos a cerca de las recomendaciones de aplicar un tratamiento profiláctico (se dice así?) por si la niña tenía sarna y giardia (dos males endémicos de los orfanatos). Como Ànnia no parecía tener ni piojos ni ningún parásito en la piel, no le aplicamos ningún tratamiento y, en cuanto a la giardia decidimos esperar a los resultados de los análisis, aunque, en este caso, sí que la niña hacía unas cacas claras y de muy mal olor que eran bastante sospechosas.
Bien, el caso es que nos equivocamos sobre todo en el caso de la sarna, si le hubiésemos hecho el tratamiento (que es muy sencillo), por si a caso, nos hubiésemos evitado un montón de problemas y trabajo. Me explico, la sarna tiene un periodo de incubación muy largo y, aunque la niña no parecía tener nada, a los 15 días de estar en casa empezaron a salirle unos granos que le picaban sobre todo por la noche. En principio el pediatra no le dio importancia y sólo nos recomendó hidratar la piel. Al cabo de unos días también le salieron los granos en la palma de la mano y esto ya hizo sospechar al pediatra que podía ser sarna, cosa que nos confirmó el dermatólogo. Como ya hacía días que Ànnia estaba con nosotros, hemos tenido que aplicarnos el tratamiento contra la sarna (luego os explico en que consiste) los 4 miembros de la familia y hemos tenido que desinfectar la ropa de todos, incluida la de las camas. Os podéis imaginar que Navidades hemos pasado, lavando y planchando toda la ropa dos veces, ya que hemos tenido que repetir el tratamiento una segunda vez al cabo de 10 días.
Tratamiento contra la sarna:
Ducharse con un champú antiparásitos (como el de los piojos), a nosotros nos recomendaron el de la marca Kife. Y, después, untarse todo (todo todo) el cuerpo con una pomada (Sarcop) durante 8 horas (toda la noche). A la mañana siguiente hay que volver a ducharse con el mismo champú. Los que no están infectados (en principio) pueden ducharse con un gel normal y aplicarse sólo Sarcop.
Después de la desinfección, sólo se puede utilizar ropa nueva o que no se haya utilizado mientras se ha estado en contacto con la sarna.
Por otra parte, hay que meter toda la ropa en bolsas de basura y echarle unas gotas de Kife loción y cerrarlas herméticamente. Al cabo de 7 días ya se puede lavar la ropa con agua lo más caliente posible y plancharla a temperatura también elevada. Si se tiene secadora, se puede secar la ropa en el programa más caliente.
Si le hubiésemos aplicado el tratamiento a Ànnia el primer día de recogerla, nos hubiésemos evitado este montón de trabajo y la preocupación que supone ver que la niña tiene bichitos debajo de la piel. Al recoger a la niña la hubiésemos duchado y aplicado la pomada y sólo hubiésemos tenido que desinfectar su primera ropa porqué el resto era ropa nueva que ella no había utilizado nunca. El resto de miembros de la familia no hubiésemos tenido que hacer nada.
Según nuestra experiencia, pues, creemos que lo mejor es llevarse Kife y Sarcop y aplicárselo al niño/a el primer día en plan preventivo. Si tiene sarna se le cura y, si no, no pasa nada. El tratamiento no es demasiado agresivo. Hay que llevarse una buena crema hidratante para hidratar al niño por si el Sarcop le ha dañado un poco la piel y nada más.
En cuanto a la giardia, es un parásito intestinal endémico de los orfanatos ( y también de las guarderías españolas). Nosotros nos llevamos Flagyl, pero no lo utilizamos. Después de los análisis de la heces de Ànnia ha resultado que lo tiene. En este caso, nuestro pediatra nos ha recetado, en lugar de Flagyl (que es un tratamiento que dura unos 10 días) una sola pastilla de Tricolam. Tratándose de niños hay que machacarla bien e intentar que se la quiera tomar (no debe de tener demasiado buen gusto). Nosotros tuvimos que "torturar" un poco a la niña para conseguir que se lo tragase todo.
Bueno, nosotros no somos médicos, por lo tanto, es mejor que habléis del tema con un pediatra antes de partir hacia Ucrania. Pero, como os hemos dicho, sobre todo nos parece una buena idea aplicar al niño el tratamiento contra la sarna en Ucrania para evitar sorpresas. Aunque quizás hemos tenido mala suerte porque antes que nosotros nadie en la lista ha comentado que su hijo/a haya venido con este problema.
Ricard y Mercè
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20/04/2008