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Experiencia de Chelo y Jesús. |
HISTORIA DE COMO SE FORMÓ LA FAMILIA DE CHELO Y JESÚS
Nuestra familia empezó a crecer en Noviembre de 2001. Fuimos por primera vez a Ucrania, con todas nuestras esperanzas, en octubre de 2001. Tuvimos toda clase de percances, en la primera cita nos asignaron un nene de 3 años, al cual fuimos a ver y cual fue nuestra desilusión que nos dijeron en el orfanato que tenía un retraso cerebral bastante importante y tuvimos que decir que no con él delante, fue durísimo no os lo podeis ni imaginar (para adoptar con problemas ya lo podíamos hacer en España, además no nos veíamos preparados para ello). Después fuimos a la segunda cita y fuimos a ver una niña de 4 añitos, estaba en un orfanato en unas condiciones infrahumanas, eran como unas barracas en mitad de la montaña, la cuestión es que casi no andaba y ni hablaba, íbamos a decir que adelante pero gracias a nuestro traductor él siguió adelante y nos llevó a otro orfanato, allí nos dijeron que habían 4 niños adoptables y sanos totalmente, los vimos y fue horrible tener que decidir pero al final nos decidimos por el más pequeño por miedo a la adaptación, y así conocimos a Iván. Cuando le dijeron que si quería que fuéramos sus papas, se le saltó una lagrimita y dijo que sí. Me acerqué, lo cogí y lo senté en mi regazo, fue tan tierno… tenía 5 añitos y estaba muy delgadito pero ya entonces era un charlatán. Se empezaron a hacer papeles y otro problema… no había ningún expediente en el Centro de Adopciones así que la Kunko dijo que había que esperar un año y además no nos garantizaban que fuera nuestro hijo, menos mal que entre la directora y el traductor le convencieron ya que tenían constancia que desde que nació se abrió el expediente y lo enviaron a Kiev pero se debió extraviar. Después de 3 semanas interminables por fin tuvimos juicio y nos dieron sentencia inmediata ya que tenía algún problemilla con las amígdalas. Al día siguiente teníamos que ir a buscarlo sólos, ya que el traductor se tuvo que ir, y al sólo llegar nos estaban esperando porque Iván tenía unas fiebres altísimas y justo debajo del oído tenía un bulto enorme. Tuvimos que ir de urgencias al hospital y con diccionario en la mano nos dijeron que había que operarlo ya, que horror! No sabeis las condiciones, allí se podía coger cualquier infección, eso sí fue gente muy maja, nos prepararon una habitación para los tres. Lo operaron y cuando salió de la anestesia no había manera de calmarlo ya que no nos entendía. Al día siguiente vino el traductor y nos contó todo lo que pasaba, nos calmó un poco tanto a nosotros como a nuestro pequeño. Estuvimos 4 días, en un hospital que no dan de comer a los pacientes, gracias a la directora del orfanato que le trajo la comida al Iván el día que estábamos solos, era una mujer muy dulce. Allí no había ni medicamentos había que salir, comprarlo y dárselo a las enfermeras, sino los pacientes se quedaban sin medicar.
Bueno al final salimos, nos reunimos con Jordi Román y su hijo y por fin fuimos a Kiev y a casa.
Realmente lo de Iván no fue nada, sólo es que a veces se le bloquea la glándula salivar y aquí se le curó con caramelos ácidos. ¿Qué fuerte, no? La operación realmente fue que le abrieron para extraerle la pus, nada más. Cuestión que tiene una pequéña cicatriz que siempre nos recordará esos malos momentos. Ahora según vereis en las fotos es un niño sano y fuerte y pasamos nuestros ratos buenos y malos sobre todo en el periodo de adaptación, pero es maravilloso, lo queremos con locura. Tal fue nuestra alegría que al año y medio estábamos cogiendo el avión hacia Kiev otra vez para aumentar la familia. Este viaje fue algo diferente, la experiencia es un grado. Iván vino con nosotros y valió la pena. Esta vez fue al contrario estuvimos más tiempo en Kiev que en el pueblo. En la segunda cita nos dieron una ficha de dos hermanitas biológicas, cuando fuimos al orfanato resultó que su madre iba a verlas así que la rechazamos y a Iván le explicamos que fue un error ya que esas nenas ya tenían familia. En la tercera cita salió la ficha de mis preciosos hijos Olga (5 añitos) y Sergio (6 años). Cuando fuimos y los vimos por primera vez fue muy emocionate, Iván se puso contentísimo pero a la vez un poco insoportable por los celos. Así que la semana que pasamos yendo 2 horas por la mañana y dos horas por la tarde fue muy bien para la adaptación de todos. YA SOMOS UNA FAMILIA NUMEROSA, los cinco. El juicio fue rápido en una semana y a Kiev. Allí disfrutaron de los parques, visitas, etc. Es algo precioso como crece la familia, lástima que no nos toque la primitiva porque de parte mía la aumentaría más. Ya estamos en el 2008, Iván lleva 7 años y Olga y Sergio 5 años en casa y va todo muy bien, claro está que tenemos pequeñas cosas del día a día pero dentro de lo normal. Ahora que ya ha pasado todo pienso que el sistema de Ucrania es bueno para los niños. Nosotros íbamos con la idea de niña bebé, si hubiera sido por asignación no hubiera tenido a mis hijos, pero al viajar y conocer al final cambias de ideas, y traes a tus niños, niñitos que necesitan mucho cariño y amor y nosotros se lo podemos dar. En el segundo proceso nosotros ya solicitamos mayores (pero no son mayores insisto, son niños).
Bueno sin mas sólo deciros. “FELICIDADES POR SER YA PADRES” Y “SUERTE Y ESPERANZA PARA LOS FUTUROS PADRES”.
Besitos todo llega y una vez pasados los problemas, después quedan como anécdotas para contar a vuestros hijos.
Chelo y compañía.
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